Identidad Corporativa: Más allá de lo que se ve.

Cuando hablamos de identidad corporativa la mayoría piensa en la imagen, logos, colores, etc. pero la identidad corporativa tiene aspectos que van más allá del aspecto visual.
Los aromas, el sonido del ambiente, el trato del personal y otros aspectos que no se registran conscientemente también hacen a la identidad corporativa.
La identidad corporativa y el subconsciente de los clientes
Si observamos detalladamente un local de ventas minorista nos daremos cuenta que más allá del logo y la marca existen otros elementos que hacen a la imagen, los colores de pisos paredes y techos, el sonido, la falta de él o un determinado tipo de música, los aromas, la iluminación, el mobiliario incluso la sonrisa del cajero y la forma de saludar son parte de la identidad.
Una empresa o negocio que en la actualidad no está pensando en estas cosas, está dejando a la competencia posicionarse mejor ante su target del mercado.
Para los clientes las compras se desarrollan por el razonamiento, sin embargo las investigaciones en neuromarketing pudieron demostrar que las compras se realizan por disparadores emocionales que nada tienen que ver con la razón.
Así que cuando un potencial cliente entra en nuestro negocio, ya sea este físico o virtual (web site) es el subconsciente de este el que toma las verdaderas decisiones basado principalmente en parámetros subjetivos y no en los atributos del producto o servicio.
Enamorando a los clientes: mensajes multi sensoriales
Cuando te enamoras el aroma, la forma de vestir, de hablar, sonreír, el timbre de la voz, el color de los ojos, pelo, piel, etc. de la persona, producen en ti reacciones fisiológicas y neuronales que te predisponen a un determinado comportamiento y emociones (amor, felicidad, bienestar) .
Cuando los clientes entran en sus comercios favoritos, se producen de la misma forma reacciones fisiológicas y neurológicas que disparan sensaciones y emociones de bienestar, felicidad, etc.
Si deseamos alcanzar este enamoramiento por parte de nuestros clientes debemos preparar un ambiente donde los estímulos sensoriales sean los adecuados para disparar estas reacciones.
La identidad corporativa en función de los estímulos sensoriales
Aunque es un proceso complicado encontrar los disparadores adecuados, podemos decir que es relativamente fácil aplicarlos en nuestro negocio.
Muchos de los negocios minoristas pequeños pueden empezar con una encuesta sobre las apreciaciones que los clientes más fieles y que más consumen en nuestro negocio, pueden aportarnos.
Cuando tengamos una idea bastante concreta de que es lo que les agrada a los clientes que nos son fieles, podemos tratar de fijar elementos como aromatizadores de ambientes, luces, música, etc.
En la actualidad existen empresas especializadas en la creación de odotipos (aromas corporativos), el odotipo es el disparador olfativo, lo mismo que el logotipo es el disparador visual.
Si bien esto puede no ser para todos los emprendedores, ciertos negocios pueden beneficiarse de los aromas sin necesidad de invertir sumas astronómicas para que una empresa diseñe el aroma de tu empresa, por ejemplo los restoranes y panaderías con solo liberar los aromas de su hornos y cocinas a la calle atraen más clientes que aquellos sitios que liberan los aromas por las chimeneas.
En una mueblería que se sienta el aroma a la madera aserrada predispone a los clientes a percibir los muebles como artículos de mayor calidad que en otras donde se huelen aromas florales.
Con un poco de investigación y de imaginación cualquier emprendedor puede dotar a su empresa o negocio de una imagen que va más allá de lo visual.










