La venganza del consumidor

Lo que voy a contarte es real aunque como dice un dicho, “se dice el pecado, no el pecador”; todos hemos visto o recibido en algún momento publicidad sobre algún curso, libro o software que nos hará millonarios; pues bien hace poco un “gurú” de los negocios en internet lanzo un refrito de estos para hacer dinero.
Este “emprendedor” con la excusa de ayudar a otros emprendedores novatos cobraba más de U$S300 por un software y su manual en video; nada de esto parece descabellado ya que el trabajo de desarrollar, producir y comercializar un producto hoy en día es bastante caro.
Sin embargo al buscar información sobre este producto en el internet pude ver que muchos de los que lo compraron se sintieron estafados; si bien el producto hace exactamente lo que se prometió, la verdad es que puede sencillamente ser reemplazado por dos o tres pluging gratuitos que circulan en internet, además la calidad del producto no era la esperada.
Seguí navegando y encontré varias referencias a sitios donde este producto, su manual y video tutorial podían descargarse gratuitamente; antes de seguir debo aclarar que estoy en contra de la piratería, sin embargo alguien adquirió este producto, se sintió defraudado y posiblemente motivado por la venganza más que por el ánimo de compartir lo libero en la red.
Otros haciendo uso de esto, modificaron el código para que este software funcione sin licencia y lo compartieron con muchas más personas.
Insisto, no estoy de acuerdo con la piratería, pero tampoco con la explotación del consumidor; si tú eres un emprendedor y dedicas tiempo y esfuerzo a desarrollar productos y servicios; asegúrate de que estos sean realmente para el beneficio de tus clientes y no solo conveniente a tu bolsillo.
Un cliente satisfecho difícilmente buscará hacerte daño, por eso es muy importante que realmente estés enfocado en solucionar los problemas de tus clientes.
Puede que tu precio no lo puedan pagar todos, pero no por eso tú debes regalar tu servicio o producto ni trabajar a pérdida; debe haber un equilibrio.
Además recuerda que la satisfacción del cliente no se basa en cuantas quejas no recibiste, sino en cuan satisfechos se sienten tus clientes; para saberlo solo existe una forma, pregúntales.
Si tú buscas solucionar un problema en forma eficiente, de seguro encontrarás a alguien dispuesto a pagarte por ello; sin embargo si tu interes es hacer dinero, muy pocos estarán deseosos de darte el suyo.










