El primer emprendimiento
Muchas personas son felices sencillamente con tener un empleo que les provea del sustento para ellos y su familia, gustan de la "seguridad" que les provee un sueldo fijo; para otros esa no es vida, y desean fervientemente tener su propio negocio, estos emprendedores, generalmente se sienten intranquilos a la hora de dar el primer paso.
Para el verdadero emprendedor, iniciar su negocio no es más que el primer paso de un maravillosos viaje hacia la aventura; habrá que tomar decisiones difíciles, no siempre nos sentiremos "seguros", pero si realmente lo estamos haciendo con el espíritu del emprendedor, las dificultades se sentirán mucho menos.
La fase inicial del primer emprendimiento, debe ser la planificación del proyecto, debemos tener en cuenta la mayor cantidad posible de detalles para evitar complicaciones como la falta de presupuesto, etc. Sin embargo, el plan debe ser lo suficientemente flexible para hacer frente a los imprevistos que sin dudad se presentarán.
Todo emprendedor debe iniciar su negocio con la total y absoluta fe de que este es un éxito, y no escuchar los consejos de amigos y familiares, que sin tener conocimientos del área de nuestro negocio o que por inseguridad no poseen su propio negocio. Si debemos escuchar los consejos de otros emprendedores que ya han pasado por esta situación, aunque su experiencia sea en otro mercado, siempre se puede aprender de alguien con la experiencia adecuada. Tampoco pidas consejo a la competencia; y no te rías, conozco gente que lo hizo y para colmo no se comprometió con un negocio exitoso por lo que le dijeron.
Siempre es bueno al iniciar una empresa el apoyo de familiares y amigos, pero si estos no tienen nuestra visión, difícilmente serán el apoyo que necesitas; tampoco ayuda que te sigan la corriente como si estuvieras loco, cosa que más de uno en tu familia o de tus amigos pensará cuando le cuentes tus ideas.
Recuerdo mi primer emprendimiento, tenía 18 años y estaba en el último año de la escuela secundaría; con un grupo de amigos y familiares (1º error: no por ser amigos o familiares son buenos socios) instalamos por consejo de un mentor mío (profesor y emprendedor experimentado) un instituto de enseñanza para operadores de PC, esto fue en el año 1994, así que imagínate en Córdoba, Argentina sin internet, con el DOS, Word, Acces y Excel que en aquel entonces eran programas independientes y mucho más complejos de usar; a estos 4 "locos" tratando de hacer clientes y enseñar computación a una población donde tan solo el 10% tendría PC o necesidad de saber usar una.
Mi 2º error fue no escuchar uno de los consejos de mi mentor, la localización del instituto, no por que fuera testarudo, sino por falta de presupuesto. Siempre debemos tener en cuenta el lugar donde abrir nuestro negocio. Y manejar un presupuesto, porque cuando el presupuesto nos maneja ya estamos en ruta al fracaso.
El 3º error, no tener en cuenta el entorno del mercado; si bien para aquel entonces no había mucha competencia, nuestra principal competencia y la más desleal para con todo el mercado fue la apertura de institutos gratuitos por parte del gobierno de la ciudad, todo aquel que tenía interés en aprender se fue por lo más barato, y ¿que es más barato que gratis?; de todas formas estos institutos no duraron mucho, 1 año después ya no existían, así como tampoco el nuestro; el 4º error fue no saber convertir esta amenaza en una oportunidad, haciendo las promociones adecuadas y una campaña de mercadeo (marketing) capaz de presentar las ventajas y beneficios del estudio llevado a cabo en nuestra institución u ofrecer nuestras instalaciones para que el gobierno nos pagara a nosotros en vez de que nos paguen los estudiantes.
En conclusión, a los 18 años estaba quebrado, dolido por la situación pero con unas ganas de emprender más grande que las que tenía al iniciar, porque aprendí algunas de las lecciones más valiosas de mi vida, lecciones que me han servido a mí y a mis clientes y de las cuales nos hemos beneficiado económicamente ambos.
Siempre ten fe en que vas a lograrlo, habla con consejeros y consultores, escúchales con la mente abierta, toma tus decisiones rápidamente pero tomate el tiempo necesario para reflexionar, no seas impulsivo, usa tu primer emprendimiento como entrenamiento y no temas fracasar, porque el éxito es la realización progresiva de un ideal digno, por lo que intentar y no alcanzar, si intentamos de verdad no ha sido fracaso; si nos rendimos ante la adversidad, si renunciamos a nuestro sueño entonces hemos fracasado.
Alguien dijo que el fracaso es el estado existente entre un éxito y el siguiente. Así que buena suerte y muchos éxitos.










